Detección del maltrato físico infantil en la consulta odontológica. Primera parte

El odontólogo juega un papel de gran importancia en la oportuna detección del maltrato infantil. Por maltrato infantil se entiende “toda agresión física, sexual, psicológica o negligencia intencional contra una persona menor de edad, en cualquier etapa de la vida, que afecta su integridad biopsicosocial, realizada habitual u ocasionalmente, dentro o fuera del hogar, por una persona, institución o sociedad en función a su superioridad física, intelectual o económica” y es el tipo más común de maltrato, presente en todos los grupos socioeconómicos, culturales y étnicos.

 

Según el INEGI,  hasta 2015, había 3 infantes por cada 10 habitantes; y en 2014, según datos de la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia (ECOPRED), “cuatro de cada 10 niños y niñas de 12 a 17 años de 47 ciudades de México, fueron víctimas de delito o maltrato”. En el 10% de los casos, el maltrato fue físico.

 

En el 90% de los casos de maltrato infantil suele haber lesiones cutáneas como equimosis, hematomas, excoriaciones, heridas, cicatrices, alopecias y quemaduras. Se estima que aproximadamente el 65% de las lesiones sufridas ocurre en el área facial, la cabeza y la cavidad oral. Estas lesiones van desde quemaduras o laceraciones, hasta fracturas dentales, maxilares o mandibulares, por ejemplo. Y más del 70% de los casos de muerte por maltrato se atribuye a lesiones en la cabeza, el área orofacial y el cuello.

 

Ante los datos estadísticos, es obvio que el odontólogo es uno de prestadores de servicios de salud que más posibilidades tiene de entrar en contacto -de manera temprana, antes que médicos, enfermeros, psicólogos o trabajadores sociales- con un niño que está siendo maltratado. De ahí que, estar entrenado para poder diagnosticar y reportar el caso, sea extremadamente importante.

 

¿Cómo detectar el maltrato físico infantil?

 

La presencia de lesiones como excoriaciones, laceraciones, hematomas en la cabeza y cara, lesiones en el labio superior y el frenillo labial superior, suelen ser signos a encontrar en niños maltratados. La diversidad de los estadios de cicatrización indicará la cronicidad de los episodios de maltrato.

En caso de encontrar lesiones como las ya descritas, estas deberán diferenciarse de lesiones típicas por accidentes -que se caracterizan por involucrar prominencias óseas- verificando si la lesión se corresponde con el relato sobre la misma y si la lesión se relaciona con la etapa de desarrollo psicomotor del niño.

 

Consulta la segunda parte de este artículo para conocer más sobre cómo detectar y diagnosticar el maltrato físico infantil.

 

Bibliografía:

 

Doria Martínez, A, Navarro Chong, M, La odontología en el diagnóstico del maltrato infantil. Universitas Odontológica [en línea] 2016, 35 (Enero-Julio): [Fecha de consulta: 8 de mayo de 2018] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=231248043006> ISSN 0120-4319

Gallegos, L, Miegimolle, M, Planells, P. Manejo de la conducta del paciente maltratado. Acta Odontológica Venezolana  [en línea] 2002, 40, 3: [Fecha de consulta: 7 de mayo de 2018] Disponible en: https://www.actaodontologica.com/ediciones/2002/3/manejo_conducta_paciente_maltratado.asp